RECICLAR AYUDA AL MEDIO AMBIENTE!
Todos los días consumimos en nuestros hogares una gran cantidad de productos que nos permiten satisfacer necesidades tales como alimentación, higiene, esparcimiento, abrigo, etc. Estos productos llegan a nosotros a través de un largo proceso de producción, transporte y comercialización, y pueden demorar varios meses, o incluso años en ser consumidos. Muchos de estos productos, en especial los alimentos, se descomponen con facilidad luego de unos pocos días en condiciones naturales… ¿Cómo pueden llegar en buen estado a nosotros, los consumidores, luego de un proceso tan complejo?
Gracias a un desarrollo muy antiguo que permitió a la humanidad transportar, manipular y proteger mercancías a lo largo de la historia: el envase.
Los primeros envases se fabricaban de forma artesanal, con materiales naturales como arcillas, pieles, madera, fibras vegetales, etc. Estos materiales se transformaban y combinaban para elaborar vasijas, cajas, canastos, bolsos, y otros artículos útiles que se aprovechaban durante muchos años, e incluso pasaban de una generación a otra. Con el avance de la tecnología, se desarrollaron nuevos procesos y materiales que permitieron mejorar ciertos aspectos de los envases, haciéndolos más livianos, resistentes, atractivos y económicos.
Los envases modernos cumplen además otras funciones muy importantes para nuestro actual sistema de producción y consumo. No sólo contienen, protegen y permiten transportar los productos, sino que además los exhiben y promueven para incentivar las ventas, y presentan información útil para los consumidores.
nosotros los consumidores, podemos poner en práctica en nuestros hogares varias técnicas muy sencillas que nos ayudarán a construir un mundo mejor.
Incluso antes del reciclaje, podemos contribuir con nuestro planeta siguiendo los consejos de las 3Rs Cómo? comprando con inteligencia, luego aprovechando y reinventando los materiales y productos con creatividad, y finalmente diferenciando los residuos que producimos para cerrar el ciclo mediante el reciclaje. Esto nos permitirá ahorrar dinero y disfrutar de un ambiente más sano.
Enfocándonos nuevamente en el reciclaje de los envases, depende de los consumidores separar los distintos materiales en el hogar para que luego lleguen mediante distintos circuitos de acopio y distribución a los centros de reciclaje. En realidad, la mayoría de los materiales son reciclables, pero algunos requieren procesos industriales muy complejos y que tienen un alto costo económico, por lo que normalmente no se reciclan en la mayoría de las localidades. Vamos a focalizar entonces nuestros “habilidades recicladoras” en los materiales más comunes que se reciclan o recolectan en la mayoría de las ciudades:
Papeles y cartones: se utilizan para una gran cantidad cajas productos de todo tipo, etiquetas, bases de blisters, exhibidores, rollos y bobinas, etc., y también para diarios, revistas, folletos, libros, cuadernos, resmas para impresión e infinidad de otros productos. Son materiales orgánicos biodegradables, pero para su fabricación se requiere la tala de enormes extensiones de bosques, por lo que es fundamental reciclarlos cuando estén en condiciones. Los papeles y cartones limpios, y sin láminas plásticas o metálicas adheridas, deben separarse del resto de los residuos domiciliarios, colocándolos en un contenedor independiente para su reciclado. Así estaremos salvando a muchos árboles, que nos mostrarán su agradecimiento generando oxigeno para limpiar nuestra atmósfera.
Plástico PET (Tereftalato de polietileno): muy usado para fabricar botellas y bidones de gaseosas, agua, productos de limpieza, cosméticos, blisters, etc. Es totalmente reciclable, cristalino, muy resistente, versátil desde el punto de vista del diseño de envases, y por su composición química puede estar en contacto con alimentos sin resultar tóxico. Para reciclarlo debemos separarlo del resto de los residuos, compactando los envases para que ocupen menos espacio en el contenedor (bolsa, cesto, caja, etc)
Vidrio: se usa desde hace siglos para producir envases, porque es bastante resistente, inalterable a través del tiempo, impermeable, atóxico, y puede ser reciclado infinitas veces. Muy usado para fabricar botellas, vajilla, frascos, etc. Para reciclarlo debemos separarlo del resto de los residuos, colocándolo en un contenedor resistente para evitar accidentes (puede ser una caja de cartón, un cesto plástico o de madera, una canasta sin calados, etc.) Residuos orgánicos (compostaje): los restos de alimentos, desechos de podas, telas no sintéticas, maderas, mimbres, papeles y cartones manchados, etc,. son también reciclables. La naturaleza se encarga de reciclar estos materiales desde el inicio de la vida en nuestro planeta, mediante el proceso de descomposición. No requiere ningún proceso industrial ni traslado. Para reciclar los residuos orgánicos en casa o en la escuela basta con separarlos del resto de la basura y enterrarlos o colocarlos en una “compostera”, para producir abono de primera calidad para nuestras macetas, jardines o huertas.
¡AYUDA AL MEDIO AMBIENTE! RECICLA!
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